Una situación de alerta se registró este viernes en la Estación Espacial Internacional (EEI), luego de que una fuga de aire detectada en el segmento ruso obligara a activar protocolos de seguridad y poner en estado de preparación a la tripulación ante una posible evacuación.
Como medida preventiva, la NASA solicitó a los astronautas trasladarse a las naves espaciales acopladas al complejo orbital, donde permanecieron resguardados mientras especialistas analizaban la evolución del incidente y evaluaban los riesgos para la seguridad de la misión.
De acuerdo con información difundida por la agencia estadounidense, el problema se localiza en una sección vinculada al módulo ruso Zvezda, una de las estructuras más importantes de la estación.
Aunque la fuga no es un fenómeno nuevo, recientes mediciones revelaron cambios que llevaron a reforzar las medidas de vigilancia y a realizar nuevas labores de reparación.
Tras varias horas de monitoreo y trabajos técnicos realizados por personal de la agencia espacial rusa Roscosmos, las autoridades determinaron que la situación se encontraba bajo control, por lo que la orden de refugio fue retirada y las actividades de la tripulación regresaron gradualmente a la normalidad.
La NASA destacó que continuará colaborando estrechamente con Roscosmos para identificar el origen exacto de la fuga y garantizar la integridad de la estación, que desde hace más de dos décadas funciona como laboratorio científico en órbita y hogar temporal de astronautas de distintas nacionalidades.
La Estación Espacial Internacional, puesta en funcionamiento de manera permanente en el año 2000, se acerca además a la etapa final de su historia. La NASA mantiene previsto concluir sus operaciones hacia finales de 2030 y ejecutar su retiro controlado de órbita en 2031, cerrando así uno de los proyectos de cooperación espacial más importantes de la era moderna.




