Gerardo Mérida Sánchez, de 66 años, fue detenido en Arizona y trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
Mérida es uno de los 10 funcionarios sinaloenses señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el exfuncionario ingresó a Estados Unidos por la Garita de Nogales, Sonora, y quedó bajo custodia del United States Marshals Service.
Días antes, un juez federal en México había otorgado una suspensión provisional contra cualquier proceso de extradición en su contra.
Actualmente permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, la misma prisión donde se encuentra Ismael “El Mayo” Zambada.
Detenido en ArizDetenido en Arizona Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue detenido en Arizona y trasladado al Distrito Sur de Nueva York, dondDetenido en Arizona Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa

Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue detenido en Arizona y trasladado al Distrito Sur de Nueva York, donde enfrenta cargos relacionados con narcotráfico, posesión de armas y presuntos vínculos con el crimen organizado.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, Mérida habría recibido sobornos mensuales superiores a los 100 mil dólares por parte de Los Chapitos a cambio de proporcionar información sobre operativos y no interferir en sus actividades.
El exfuncionario es uno de los 10 políticos y funcionarios sinaloenses señalados por la Justicia de Estados Unidos, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza.
El Gabinete de Seguridad confirmó que Mérida ingresó a Estados Unidos por la Garita de Nogales, Sonora, donde quedó bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.
Aunque un juez federal en México había otorgado una suspensión provisional contra cualquier proceso de extradición, Mérida actualmente permanece detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Las acusaciones dadas a conocer por el Departamento de Justicia de Estados Unidos provocaron una fuerte reacción política en México. La presidenta Claudia Sheinbaum y la FGR han señalado que no existen pruebas públicas contundentes contra los funcionarios acusados.




